Cuando mi voz calle.....
Mi corazón te seguirá hablando.
La mejor manera de honrar cívicamente la memoria de un fallecido/a es la de respetar su ideología - afín o diferente a la de sus familiares - , ya que ninguna religión, filosofía o cultura puede apropiarse del dolor ni del sentido de la muerte, y menos aún imponer sus formas simbólicas de celebrarlo.
BRUNET I CONDE es consciente de la importancia que tiene para los seres queridos, estas despedidas, ofreciendo funerales civiles como actos laicos en el que después de una breve recepción de acogida por parte del oficiante, alguno de los familiares más cercanos o uno de sus mejores amigos expresa unas palabras acerca del fallecido/a.
Un claro ejemplo de funeral civil fue el que se retransmitió desde el Palau de la Generalitat de Barcelona en la mañana del 21 de abril, todas las televisiones nacionales y extranjeras con motivo de la muerte de D. Juan Antonio Samaranch.
“Esta fue una petición de él, Así lo quiso”: detalló punto por punto como quería que fuese su despedida: El féretro, fue cubierto con una bandera olímpica, adornada con una rosa roja y una fotografía del apreciado dirigente deportivo. Se clausuró el emotivo ceremonial con la versión del himno de la Barcelona olímpica 'Amigos para Siempre', del tenor Josep Carreras y Sara Brightman, entonado nuevamente con toda su fuerza y sentimiento desde la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1992 en la ciudad condal.